14 de agosto de 2009

El mal de las organizaciones (I): Las guerras por el poder

Es innato en cualquier organización, sea una empresa con accionariado, socios; o una cooperativa o una ONG sin personal profesional, es decir, es innato a las personas.

Pero exactamente ¿Qué es lo innato? ¿El querer el poder? ¿Estar en la cúspide de la organización? En la mayoría de los casos no lo es, pero es una consecuencia directa. Me explico:

Toda organización está compuesta por un conjunto de personas y, por tanto, por un conjunto de visiones más o menos similares de la realidad, el presente y el futuro de la organización y su entorno. Y aunque existen mecanismos que les aúnen (Cultura organizacional, objetivos, etc.), también existen elementos que tienden a separar (gestión, organización, interpretación de los objetivos y de la cultura).

¿Quién decide cuál es el camino correcto a seguir? Respondo por un matiz, no existe un único camino correcto o adecuado, existen multitud de ellos, incluso es posible que lo que propongan el 95% de las personas de la organización sea igual de válido. Respondiendo a la pregunta, lo "lógico" sería responder que quien tiene el poder (una persona o un grupo de ellas) será quién designe cuál es la interpretación de esa cultura, esos objetivos (la manera de alcanzarlos), etc. Pero esto no siempre es cierto, en mis experiencias en juntas directivas de organizaciones he podido comprobar varias ideas que me gustaría desarrollar.

1) Los puestos de responsabilidad cambian a las personas ¡cierto! y suele ser (por ir a extremos) en dos direcciones:
   a) Se envuelven del aura de "poder" y entienden que están por encima de bien y del mal, y que sus ideas, planteamientos son los más adecuados o su forma de gestionar es la mejor.
  b) Se dan cuenta que han de quitarse las prendas de su personalidad y vestirse con las prendas de toda la organización, su opinión personal pasa a un tercer plano por el "pensamiento" de la organización y/o de las personas que lo componen.

2) Es más fácil designar el camino a seguir por la organización desde fuera de los puestos de decisión que desde dentro. Al formar parte de los puestos de decisión, uno se convierte en un velero en mitad del mar, fácil de atisbar, objetivo fácil de tormentas, huracanes y corsarios. Sin embargo, desde una posición cercana a dichos puestos, pero en la sombra, se puede pensar con más claridad, se dispone de mayor libertad de acción.

Ejemplo: Tras una junta directiva de una organización sin ánimo de lucro especialmente tensa, desde el núcleo "duro" se intentó crear una junta continuista, desde otro sector de la junta se procuró introducir elementos independientes.

El siguiente año fue un infierno para la nueva junta, el núcleo duro hizo todo lo posible por minar y presionar a los elementos independientes; el resultado fueron dimisiones varias y búsqueda de nuevas personas que sustituyeran provisionalmente.

Para evitar dichos episodios, varias personas decidimos dar un nuevo golpe de timón que enderezase el velero y fuimos convenciendo a diferentes personas para que se presentaran y finalizaran con el "reinado" del núcleo duro. El estar fuera de dichas juntas nos permitió movernos entre todo el mundo, conocer sus opiniones y visiones de lo que estaba ocurriendo, conectar con ellos y buscar la solución que terminara de una vez con la política de bloques que se había instaurado dos años antes.

El resultado fue una junta directiva muy unida, que remaba en la misma dirección y la desaparición de dicho núcleo duro, la paz social y el buen ambiente retornaron. El precio fueron dos años de mal ambiente, tensión y muchas lágrimas.

Lección aprendida: Permitir que sean las propias personas quienes den un paso adelante y quieran aceptar puestos de responsabilidad, evitar seleccionarlas y convencerlas, tan sólo apoyarlas si deciden dar el paso.

3) No todo el mundo busca puestos de poder, por el propio poder, sino que para impulsar a la organización en su dirección, pero acaban ofuscados y como si fueran mulas sólo saben andar en una única dirección sin importar que muros y vallas hay por el camino.

4) Cuando salen a flote dos bloques diferentes y enfrentados, la solución más adecuada, a mi entender, es la retirada de aquellas personas de dichos bloques que mantienen posturas irreconciliables, y dado que normalmente no tienden a retirarse por si mismas y que siempre buscan el apoyo popular, hay que hacerlo pagando precios muy altos, pero menores que si se les permite continuar y seguir escalando hacia la cima de la montaña.

5) Siempre existen personas que no pertenecen a uno u otro bloque, pero que debido a que un bloque los intenta atraer o a que los acosa como si fuera parte del bloque contrario, acaba formando parte de dicha guerra. Pocas personas son las que se quedan en un segundo plano, normalmente, las que menos les gusta implicarse en decisiones organizativas.

En ocasiones una guerra por el poder, permite a la organización reinventarse, volver a nacer con una dirección más clara, con más fuerza e iniciativas; eso sí, las estadísticas dicen que son más las que se sumen en guerras demasiado largas que llegan a ser crónicas o mortales.

Sea cual sea tu "bando", recuerda que si hay bandos o bloques es porque no habéis sabido respetar al resto de personas y sus opiniones, llegar a acuerdos, puntos de unión, zonas comunes desde las cuales todo el mundo pueda aportar y sumar.

Si tu perteneces a uno de esos bandos, reflexiona, busca soluciones con el resto de la organización y si no se consigue, convence a todos los implicados para que se retiren y permitan a otras personas liderar una organización unida y con diferentes visiones, que es en suma, lo que todas las organizaciones debieran tener.

7 de julio de 2009

Proyectos solidarios de Fotografía

En el día de hoy me han llegado tres proyectos interesantisimos de "fotografía solidaria" en diferentes lugares del mundo (India, Mozambique y España).


Por desgracia, desde la ONG no podemos prestarles ningún tipo de ayuda económica o de materiales, pero la verdad es que me encantaría poder dedicarme en cuerpo y alma a conseguir todo lo que necesitan; e incluso si quieren ir de apoyo a echarles una mano o una cámara.

La fotografía como medio para el cambio social.

29 de abril de 2009

It’s the end of the world as we know it

Así reza el estribillo de una canción de R.E.M. compuesta hace no mucho y que bien podría asimilarse a los tiempos actuales donde a los ya tradicionales: Es el fin de los negocios hechos a la manera tradicional, el mundo antiguo está pasando el testigo a las nuevas potencias, nada volverá a ser lo mismo; hemos unido la "mayor crisis de la historia" de la cual saldrá un nuevo orden mundial, nuevo capitalismo, etc.

A uno le encantan los cambios (rara avis) y no entiende la vida sin ellos, y si las cosas pintan muy mal los disfrazo como retos y a seguir luchando; pero también es verdad que cada día creo que el mundo en el que vivimos no se dan revoluciones (cambios drásticos y/o radicales), sino que evoluciones y que lo que hoy ocurre en un lugar X, ha ocurrido de manera similar en un lugar Y; o en el caso que nos ocupa ahora que es global, ha ocurrido previamente en el momento histórica Z.

Por supuesto, con las evidentes diferencias entre entonces y ahora, porque se ha ido evolucionando en todos los campos (científicos, tecnológicos, políticos, intelectuales, educacionales, etc.) y, por tanto, también han ido evolucionando los "desastres". Antes una pandemia era fácilmente controlable, no existía el tráfico continuo de personas; sin embargo, hoy en 5 días el virus ha viajado por todo el mundo. Igualmente pasa con las crisis, antes desde que le afectaba a Estados Unidos hasta que afectaba a Turquía podían pasar décadas y, a día de ho,y tan sólo unos meses. Y eso, es evolución.

Y qué tipo de soluciones hemos de buscar ¿Revoluciones? Lo dudo mucho, es interesante y necesario realizar innovaciones, que nos permitan dar un paso hacia delante, superando con ese primer paso (y los que le siguen) las crisis y demás desastres (pillándoles desprevenidos, como si fuera un espía que nos sigue y al que sorprendemos con una maniobra inesperada); y procurando dar muchos pasos de esos para conseguir que tarden mucho en alcanzarnos de nuevo (que lo harán, porque tarde o temprano nos volveremos a relajar).

Y aunque cuando se habla de innovación, entre los distintos tipos se habla de innovación radical, también es cierto que esta ocurre con menos frecuencia (y a veces con menor éxito) que una innovación incremental (evolutiva, por llevarla a mi contexto).

Así que unamos al esfuerzo, trabajo y ser emprendedor, la innovación y tendremos un ingrediente más para seguir evolucionando, hacía adelante y dejando atrás a ese "acosador" llamado actualmente crisis.

It's the end of the world as we know it And I feel fine

14 de abril de 2009

Nuevo palabro: Acrisis

Acuñemos un nuevo término, la Acrisis. Según la RAE el prefijo "A-", cuando proviene del griego, denota privación o negación y equivale al prefijo "In-", que proviene del latín (Fuente: RAE). Sin embargo, a mi particularmente me gusta más la acepción de que el prefijo "In-" es contrario a algo (In-moral, contrario a la moral existente) y "A-" es contrario a todo (A-moral, contrario a toda moral).

Utilizando este segundo significado (Fuente: mis clases de Filosofía de 3º de BUP, el nombre del profesor no lo recuerdo, ya lo siento), es como quiere acuñar un nuevo palabro: Acrisis. Porque ya estoy en contra de todo tipo de crisis, hasta de la crisis de la crisis que nos viene ahora (es decir, durante un periodo de tiempo la crisis va entrar en su propia crisis; por lo que habrá una leve mejora para los que padecen la crisis, pero sabiendo que una vez la crisis supere su crisis, el resto volverá a padecer la crisis. Si lo ha entendido es que padece de una crisis de identidad), la crisis del gobierno, la crisis de tu equipo de futbol (de juego, de resultados y vete a saber de qué más), la crisis de dot com (está ya sucedió pero dio mucho la lata), etcétera etcétera.

Uno estudió historia económica, amén de un número ingente de asignaturas de economía, por lo que algo entiende del tema (incluso tengo algún que otro amigo que me ha animado a escribir un artículo respecto a esta crisis) y más o menos intensa, ya la había previsto hará unos años (por desgracia, no dispongo de posibilidad alguna de demostrar esto mediante algún escrito), y que en nuestro caso iba a comenzar con la burbuja del ladrillo (vamos, todo un genio ¡eh! ¿Quién se lo iba a imaginar? Pues por lo visto, poca gente se lo imaginó), pero que podría verse agravado por algo más mundial (tampoco hay que ser muy listo para saber que cualquier crisis en cualquier lugar afectará al resto y así viene siendo en los últimos 30 años, aunque cada vez más rápido).

Lo que nunca pude prever, era que llegaría a hartarme de oír la palabra tanto como lo estoy ahora; porque hasta las supuestas medidas llevan por nombre crisis (anti-crisis, para ser más exactos); en vez de llamarlo "Planes de Estimulación Económica para la Recuperación y el Desarrollo Sostenible (PEERD)", o si fuéramos generales del ejército de EEUU "New Hope Plans (NHP)".

No puedo añadir nada nuevo a lo dicho por la ingente cantidad de afamados eméritos que desde el volante del taxi o con un cubata en la mano (y tres de más entre pecho y espalda) no hayan explicado previamente, salvo que esta crisis, como todas, se pasará, que es una enorme oportunidad para la gente con dos dedos de frente y un par de narices (también me valen los ovarios y los cojines), con una gran capacidad emprendedora; para el resto, nos va a tocar quejarnos menos y trabajar lo más eficientemente posible, buscando ser más productivos a nivel individual y a nivel colectivo; en vez de lanzarnos a la calle a llorar porque los chinos cobren menos, los indios sean más o Papa Estado no nos quiera pagar la soldada para seguir viviendo como los Reyes del Mambo.

Quizás si fuéramos capaces de proyectar una imagen internacional de personas comprometidas con nuestro trabajo, altamente productivos y eficientes, con flexibilidad a la hora de realizar trabajos y tendencia a la movilidad geográfica y de sector (Ejemplos: eres psicólogo con una consulta en Lugo, pero tu trabajo puede estar en una fábrica de juguetes para chavales en Valencia; hoy ayudo a montar una planta en Polonia y mañana estoy formando a nuevos chavales en Calatayud, aunque yo sea de "coloque aquí su lugar de residencia actual"); conseguiríamos atraer esa inversión extranjera que ahora va en busca de nuevos paraísos (como ocurrió previamente cuando se fueron esos capitales de Inglaterra para venir a España) o lo que es mejor, atraer a capital que no busca poner en marcha empresas dedicadas a la transformación del carbón, sino que al diseño, ingeniería, innovación, desarrollo, turismo; es decir, servicios en general de mayor valor añadido y mejor remuneradas.

Esto no lo arregla ningún plan anti-crisis, ni las medidas de los gobiernos; hay mucho dinero parado en estos momentos a la espera de nuevas inversiones, pero inversiones de confianza, con gente comprometida y trabajadora, que se sepan sacrificar cuando sea necesario y sacar adelante proyectos, empresas, ideas, personas. El dinero está ahí, sólo faltas tú.

23 de marzo de 2009

Diamante en bruto

Dicen que cuando alguien entra en una mina de diamantes por primera vez, sólo te fijas en las piedras que relucen a simple vista, anestesiado por el fulgurante relucir, el reflejo de las antorchas creando un aura dorada, la luz blanca convertida en arcoiris.

Es fácil recoger dichos diamante, basta con un pequeño cincel y un martillo usado por los geólogos para poder extraer sin problemas diamantes, aún sin pulir, pero al alcance de la mano.

Sin embargo, los buenos “minerologos” saben que no se han de dejar de llevar por ese brillo, sino que indaga en la cueva, busca los indicios claves, esas pistas que le dicen dónde está ese diamante diferente, ese diamante que aún cuesta más extraerlo, que no basta con cincel y martillo de geólogo, sino que se ha de extraer con mimo, con cuidado. Y cuando por fin se extrae, dispones en tus manos de una piedra sucia, sin brillo, que no reluce, ni tiene fulgurancias.

Platón decía que vivíamos en una caverna, alejados de la luz del día; quizás tuviera razón y quizás seamos parte integrante de una caverna. Si es así, somos piedras y somos minerologos, que vivimos dentro de las cavernas, buscando y siendo buscados.

Cuando te toque ser piedra, húndete en lo más profundo de la caverna, recubrete de suciedad, piedra e impurezas y ve creciendo poco a poco, aprovechando los minerales que tienes tu alrededor; crece, mejora.

Cuando te toque ser minerologo, no extraigas lo primero que brille, busca, indaga, separa las impurezas y los diamantes con brillo; para llegar a los diamante en bruto.

6 de marzo de 2009

Que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha

El título posiblemente no sea el más indicado para lo que aquí se va a exponer, pero de alguna manera es como tengo archivado esta reflexión en mi cabeza.

A la hora de organizar, gestionar (no liderar) una organización es importante conocer no sólo las personas que la conforman, sino cual es la tipología de relación entre la organización y las personas que la componen. No es lo mismo ser General del Ejercito o Socio de una gran empresa de consultoría, donde la palabra está más cercana a la Ley que a las recomendaciones, que ser el Director General de una Sociedad Anónima, con un consejo o unos accionistas que vigilan las acciones que realizan y que en última instancia pueden suponer tu cese; o que ser responsable en una asociación u organización de personas voluntarias, en la cual dependes de unos socios o de la presencia de voluntarios.

A día de hoy, de momento no me ha tocado gestionar personas ni en el ejercito, ni en una empresa de consultoría, ni en una S.A.; pero si en una asociación (y no es la primera vez) y desde el principio tenía claro que iba a tener que utilizar más la mano izquierda, el dialogo, la gestión a través de convencer de qué se está realizando lo correcto, además entendía que había una serie de retos a los cuales se enfrentaba como son dotarle de músculo para la realización de las tareas, bien mediante personas comprometidas e implicadas, así como con las herramientas necesarias para llevar a cabo la misión de dicha organización.

Tome la decisión de que la mano derecha, el decir a la gente lo qué tienen que hacer y cómo no era la moneda adecuada de pago; se debía hacer mediante la delegación, escuchar lo que dicen, realizar sugerencias, animar a realizar iniciativas, ayudar en la coordinación, en la resolución de errores… lo que yo entiendo que debería realizar cualquier líder (que no Jefe), en base a la teoría Y (la gente quiere trabajar, hacer cosas, etc.).

Estoy firmemente convencido de que no se trata de ningún error actuar de esta manera, pero quizás no fui consciente de que dicha gestión conlleva que la organización no se gestiona de forma jerarquizada, sino que mediante una gestión por proyectos, iniciativas; rompiendo con esquemas geográficos y disciplinares. Esto que yo entiendo como algo positivo, no siempre se puede entender de esta manera. Puesto en escrito y teniendo la visión global de lo que se está haciendo, la idea es cuando menos fantástico.

El problema surge por aquellas personas no habituadas a este tipo de gestión, que no son capaces de elevarse por encima del "barrillo" y tener una visión general (sin conocer el detalle con profundidad) o que no disponen de la información completa. Para dichas personas, no hay una gestión como tal, sino que un caos absoluto donde los que deberían responsabilizarse, no lo están haciendo; donde existen personas a cargo de diferentes iniciativas (o metidas de lleno en ellas) y parece que no existe una línea de actuación lógica, sino gente corriendo como pollos sin cabeza.

El error no es de estas personas, sino del gestor que no ha sido capaz de comunicar, de transmitir que existe una senda, un camino que se está recorriendo para llegar a una meta; porque el problema no es "no me entienden", sino un "no me he explicado bien".

Quizás un poco de mano derecha (con tacto) también sea la adecuada, la participación es necesaria, pero también el cerrar el ciclo de participación y reflexión. No le llamemos mano derecha, llamémosle "un hombre de acción".

Quizás sea el momento de pedir perdón y utilizar ambas manos; se ha cometido un error, se conoce la solución y hay que ponerla en práctica. Y, por una vez, termino con una nota negativa. Si aún así no se consigue transmitir y dar seguridad, lo mejor es apartarse y permitir a otras personas liderar.

5 de marzo de 2009

Cariño, déjame explicarlo

- ¡Cariño, déjame explicarlo! No es lo que tú crees.

- ¿Cómo me puedes decir eso? ¡Tienes sangre en las manos!

- Lo sé, pero tiene una explicación perfectamente lógica.

- No me la digas, sé perfectamente lo qué estás haciendo.

- No cariño, no pienses eso, te prometo que no es lo que parece.

- Si lo es, con lo bonito que había sido todo; aún recuerdo cuando me dijiste que querías que masacráramos a toda la humanidad juntos. ¡Dios! ¿Qué te ha pasado? ¿Acaso no te he dejado matar a quién querías? ¿Acaso….

- En serio, cariño, no es lo que tú crees.

- ¡Si es! ¡Estás matando con otra!

- No cariño, te lo prometo, no estoy matando con otra…

- Entonces ¿Qué estás haciendo con las manos manchadas de sangre y oliendo a colonia de mujer?

- Cariño… he decidido exterminar a todas las mujeres del mundo para que ninguna te pueda hacer sombra.

- ¡Oh!..... Eres…… eres maravilloso, te quiero mucho.

- Yo también te quiero ¿Me perdonas?

- No, no te perdono.

- …..

- Deja vivas a las que sean más feas que yo.



Capítulos anteriores:
El día que inicié la masacre
Llamada de medianoche
En el Doctor
Cena Romántica

26 de febrero de 2009

Rojo

Que tienes rojo que eres capaz de conjugar virtudes y defectos.

Capaz de encumbrar a una mujer al Olimpo de Afrodita o al infierno de Ares; don y maldición a la vez. Tu sola presencia atrae o repele, no dispones de un término medio.

Y tanto alegras la vista, como el paladar si has nacido de la tierra y te combinas con la gastronomía; el tacto, olfato y oído aún sin conquistar, pero quién lo desea cuando por ti corre la vida, el oxígeno y la pasión.

Ay Rojo, si hasta un planeta posees, Rey de Reyes te declaro.

Rojo, Dios todopoderoso de lo bueno y lo malo, de lo humano y lo divino.

Rojo, no te olvides de mí.

20 de febrero de 2009

Muchas gracias

Casi sin querer, probando si el blog que he creado para esa pedazo de artista que tengo el gusto de llamar amama (abuela), me he encontrado con una nueva crítica a mi recopilación de relatos; y como en un pequeño rincón de mi corazón, tengo algo de vanidoso y gran parte de agradecido, os dejo el link:


Ni decir tengo, que ha clavado perfectamente el espíritu del libro (¡y por fin alguien no tiene entre sus preferidos al castor!).

Muchas gracias de nuevo y espero algún día dar con la tecla necesaria para hacer relatos intensos.

12 de febrero de 2009

Cuando Hardy (mi mano) encontró a Valdi (tu cuello)

El día que Hardy (mi mano) encontró a Valdi (tu cuello) noté, por un instante, como el elixir del Nirvana inundaba mi consciencia (de hecho, la ahogaba para no oír el crack); pero fue efímero, tan sólo era mi mente enfermiza (sufre de un alto índice de imaginación) proyectando mis más abyectos deseos ¡Tu muerte!

Al mirarte de nuevo, veo unas manchas rojas en Valdi (tu cuello) y tienen una apariencia similar a Hardy (mi mano), pero no es posible ¡estás somatizando para que me sienta culpable! Habrás leído mi mente, y enrojecido a Valdi (tu cuello) en consecuencia.

Y estoy seguro porque Hardy (mi mano) no ha sentido en ningún momento la piel de Valdi (tu cuello), y por encima de las ilusiones ópticas, están las sensaciones transmitidas por Hardy (mi mano).

Te prometo que la próxima vez, esas marcas serán reales.

Eres yo, y por eso te odio.