26 de febrero de 2009

Rojo

Que tienes rojo que eres capaz de conjugar virtudes y defectos.

Capaz de encumbrar a una mujer al Olimpo de Afrodita o al infierno de Ares; don y maldición a la vez. Tu sola presencia atrae o repele, no dispones de un término medio.

Y tanto alegras la vista, como el paladar si has nacido de la tierra y te combinas con la gastronomía; el tacto, olfato y oído aún sin conquistar, pero quién lo desea cuando por ti corre la vida, el oxígeno y la pasión.

Ay Rojo, si hasta un planeta posees, Rey de Reyes te declaro.

Rojo, Dios todopoderoso de lo bueno y lo malo, de lo humano y lo divino.

Rojo, no te olvides de mí.